El propósito principal de un inversor solar es hacer que la energía producida por los paneles solares sea compatible con los sistemas eléctricos de los edificios y con la red eléctrica general. Los inversores convierten la corriente continua (DC) que generan los paneles solares en corriente alterna (AC), la forma de energía que alimenta la mayoría de dispositivos. Esta conversión es básica en una instalación solar, ya que permite que la energía se pueda utilizar adecuadamente, se distribuya a la red eléctrica, o incluso se aproveche el excedente de continua para almacenarse para su uso posterior.
Los inversores desempeñan un papel como corazón del sistema, monitorizando el rendimiento de la instalación y proporcionando información sobre la producción de energía, el excedente y permitiendo la detección de fallos o ineficiencias en el sistema.
Los paneles solares se conectan en serie, agrupándose de la manera más eficiente posible para optimizar la generación de energía. Esta disposición se llama string, y es esencial para maximizar la potencia obtenida de los paneles solares en diversas condiciones de iluminación y sombreado.
Por otro lado, los MPPT son dispositivos electrónicos diseñados para rastrear y controlar el punto de máxima potencia de los paneles solares, y son donde los strings se conectan al inversor. Su función es ajustar continuamente la carga eléctrica para garantizar que los paneles operen en su nivel de eficiencia óptimo, incluso ante variaciones en la intensidad de la luz solar.
Los inversores solares son una tendencia imparable en el ámbito energético, y sin duda, una opción que apunta en la dirección correcta en tiempos de urgencia climática. Un punto clave a considerar para quiénes buscan rentabilidad en sus inversiones, ya que impacta a corto y a largo plazo, y con un objetivo que podría beneficiar a la economía en general. Son parte de la revolución energética que estamos presenciando en la actualidad y su papel es fundamental en la transformación hacia un modelo más sostenible y limpio.
En un mundo en urgencia climática, la búsqueda de alternativas energéticas sostenibles se ha vuelto una prioridad. La energía verde emerge como una solución para mitigar los impactos del cambio climático y garantizar un futuro más sostenible para las generaciones venideras, a través de las fuentes renovables como la solar y la eólica y la optimización y mejora de los flujos actuales.
La energía verde audita cómo aprovechar recursos naturales inagotables y respetuosos con el medio ambiente, como la luz solar y el viento, para generar electricidad de manera limpia y eficiente en contraste con los combustibles fósiles, cuya extracción y quema contribuyen significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero. La energía verde es una alternativa para reducir nuestra dependencia de los recursos no renovables y limitar el calentamiento global.
La energía verde ofrece numerosos beneficios adicionales, como la creación de empleo en el sector de las energías renovables, la diversificación de la matriz energética y la mejora de la seguridad energética, así como la disminución del precio de la electricidad. Asimismo, la optimización energética y la reducción del consumo juegan un papel crucial en la transición hacia un futuro más sostenible, al promover prácticas de eficiencia energética y fomentar un uso más responsable de los recursos.
La elección del inversor se basa en los parámetros de tecnología de uso, tipo de instalación y potencia.
En primer lugar, debemos valorar si la instalación es monofásica o trifásica. Una vez claro, es importante elegir entre un inversor on-grid (la fotovoltaica funciona únicamente cuando hay sol), híbrido (permite la acumulación de energía en baterías) u off-grid (solamente funciona con las placas, de forma aislada).
Una vez claro, se recomienda ajustar la potencia del inversor al total de potencia de alimentación con un margen de exceso del 10%. Por ejemplo, un hogar con una potencia contratada de 4,4 kW debería buscar un inversor de no inferior a 4800 W.
La inyección cero es una función que controla si se vierte a la red eléctrica desde el sistema fotovoltaico. Cuando está activada, el inversor ajusta su producción para que no haya excedente de energía enviado a la red. Esto es útil para minimizar la exportación de energía a la red eléctrica, sea por razones económicas o bien regulatorias o técnicas: la legislación permite, en algunos países, que los usuarios de instalaciones fotovoltaicas pueden recibir compensaciones económicas por la energía que inyectan, pero en otros pueden llegar a enfrentarse a restricciones o a tarifas adicionales por hacerlo.
En las instalaciones actuales, es de vital importancia disponer de una buena herramienta para la monitorización y análisis del sistema, que permita supervisar el estado actual de la instalación fotovoltaica, así como consultar datos históricos. Esto facilita la gestión eficiente de la energía generada, el control remoto sobre el inversor solar y la capacidad de activar o desactivar la inyección cero a la red según las necesidades. Además, contar con gráficos de potencia instantánea y registros históricos de balances energéticos proporciona una visión completa del rendimiento del sistema, permitiendo así maximizar el ahorro económico según la tarifa energética del usuario. Asimismo, la inclusión de funcionalidades como la monitorización en tiempo real de la instalación solar y la posibilidad de programar acciones específicas para optimizar el consumo energético agregan valor a la herramienta, brindando un control total sobre la gestión de la instalación.
Los principales accesorios para los inversores son las baterías, en el caso de los híbridos, para permitir el almacenamiento de los excedentes que se generen. Existen también reguladores de tensión bidireccionales para evitar paradas en instalaciones fotovoltaicas de conexión a red, derivadas de sobretensión y/o subtensión de la línea eléctrica. La mayoría de normativas que regulan la conexión a la red eléctrica de este tipo de sistemas exigen la parada de los inversores solares cuando su tensión está fuera de unos ciertos límites. El Smart Meter es un dispositivo que permite una correcta gestión del bloqueo de vertido de excedentes, integrando las funciones de medición, regulación, decisión, comunicación y monitorizado de datos analíticos. En instalaciones de mayor alcance, que requieran la gestión de varios inversores conectados en paralelo, un único dispositivo será capaz de administrar todos los elementos conectados.
En las instalaciones actuales, es de vital importancia disponer de una buena herramienta para la monitorización y el análisis del sistema.
La web y aplicación para smartphone y tablet EQUINOX cubre con creces dicha necesidad, permitiendo supervisar el estado actual de la instalación fotovoltaica, así como consultar datos históricos.
Una prestigiosa cadena de hoteles ha realizado una primera instalación en cascada de 13 inversores solares y un Smart Meter Salicru en su centro de Las Palmas de Gran Canaria. Al disponer de múltiples controladores de carga MPPT, permitirá un mayor aprovechamiento de las placas.
Salicru ha instalado equipos energéticos en la Formatgería Granja Rinya, uno de los más importantes fabricantes de quesos en España. Esta colaboración ha incluido la instalación de inversores EQUINOX2 T y un gestor energético.
El auge del autoconsumo ha promovido la disponibilidad de las potencias más diversas para atender las necesidades de viviendas, locales comerciales y negocios pequeños y medianos. Todos estos segmentos pueden beneficiarse de las ventajas de la energía solar con una inversión ajustada que se compensa en un plazo cada vez más corto a la vista del encarecimiento de las tarifas energéticas.











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